Babylon Magazine (2007-2013)

La idea de crear Babylon Magazine surge durante el verano de 2007 en Londres. Había tomado la decisión de pasar un par de meses en la capital inglesa con la idea de mejorar mi inglés e intentar descubrir cuál podría ser mi siguiente paso una vez terminada la carrera de periodismo. Mi experiencia con la revista BABEL me había inyectado en las venas las ganas de emprender y de crear mis propios proyectos periodísticos, más si cabe cuando estábamos obteniendo cierto éxito como publicación cultural gratuita y de carácter social y tras haber formado un buen equipo de trabajo con amigos y compañeros de la universidad.

Pronto me di cuenta de que en las calles londinenses era más que frecuente escuchar el acento español pero, además, descubrí cómo lo español estaba de moda. Era la época en la que Nadal, Gasol y la selección española de fútbol estaban ya dando mucho de qué hablar a nivel internacional, la gastronomía española hacía furor en todo el mundo y la lengua de Cervantes ya era uno de los idiomas más estudiados del planeta. Tras hacer una cierta labor de campo e investigar si existía ya alguna revista española o alguna publicación que tratase sobre España en la gran metrópoli británica, y después de visitar algunas instituciones oficiales españolas para conocer el interés de los ingleses por España y su cultura, la idea del proyecto no parecía tan utópica ni tan descabellada. Envié un e-mail a mis compañeros de la revista BABEL para plantearles la posibilidad de crear una nueva revista pero, esta vez, con la idea de crear algo de difusión internacional, sobre cultura española y con la idea de que fuera un instrumento para ganarnos la vida. Su primera respuesta fue positiva e ilusionante. La chispa se acaba de encender.

A mi vuelta a Madrid, de los ocho periodistas que conformábamos BABEL, cinco nos convertimos en socios de esta nueva aventura periodística y empresarial. Tuve el privilegio de compartir éxitos y fracasos desde el arranque hasta el cierre de la empresa con Diego Pontones y David Pérez, así como también con Alberto Sánchez y Alain Verdial, con quienes fundé el medio y trabajamos codo con codo durante la primera etapa de la empresa. Teniendo nuestros pisos como primera oficina de trabajo y redacción, y gracias al apoyo y confianza familiar, arrancamos el mastodóntico proyecto. Sin más financiación previa que la indispensable para crear una S.L. y costear los primeros gastos de gestión, en noviembre de 2007 fundamos el grupo de comunicación Mediarama. Nuestro primer y principal producto fue Babylon Magazine, la primera revista internacional gratuita y bilingüe (inglés/español) sobre la actualidad de la escena cultural española en soporte papel. 

El  primer número de Babylon lo lanzamos en junio de 2008, gracias a una financiación inicial obtenida a través de una subvención del Ministerio de Trabajo para proyectos de comunicación en el exterior. Desde entonces y hasta octubre/noviembre de 2012, publicamos 22 números  con una tirada internacional que tenía a las ciudades de Londres y Nueva York, así como a los vuelos internacionales de Air Europa, como sus principales puntos de distribución. Al ser un medio gratuito, nuestro modelo de negocio se basaba en la venta de espacios publicitarios, en la obtención de patrocinios gracias a la organización de eventos internacionales para promocionar la marca España y la cultura hispánica en el exterior a través del departamento de Babylon Events, y en la producción de vídeos,  creatividades y campañas publicitarias a través de Babylon Creative.

Además, desde 2009 y a lo largo de tres años, produjimos Babylon Radio para en Radio Exterior (RNE). Un programa a modo de revista hablada en el que dábamos voz a los reportajes publicados en la revista y entrevistábamos a algunos de los protagonistas que pasaban por las páginas de Babylon Magazine. En 2011 lanzamos la versión web www.magazinebabylon.com, un portal  bilingüe (inglés/español) en el que publicábamos los principales temas de la revista así como artículos de más actualidad informativa.

Nuestra línea editorial como medio multi-soporte tenía como objetivo contar historias sobre la actualidad cultural española e hispanoamericana (desde 2011 ampliamos nuestra cobertura a todo lo que estaba pasando en América Latina y en otros países hispanohablantes) y siempre desde un punto de vista alternativo: 59% estilo de vida, 40,5% personajes y 0,5% de típicos tópicos. Así, publicamos historias increíbles como las del “lama español”, Osel Hita Torres, o como la del albañil anarquista,  Lucio Urtubia, y contamos la revolución que estaba viviendo la gastronomía española o qué factores y cuáles eran las claves que nos habían sumido una crisis financiera tan profunda a través de una particular enciclopedia de la crisis.  También entrevistamos a gigantes de la cultura hispánica como Gastón Acurio, Inma SaraLeopoldo María Panero,  Lila Downs Fernando Trueba & Javier Mariscal, entre muchos otros.

Fueron casi seis años de un trabajo muy intenso y apasionado creando un medio de comunicación de ambición internacional y una marca con la que dar a conocer lo mejor de la escena cultural española e hispanoamericana a nuestros lectores. Un aprendizaje constante sobre cómo crear productos comunicativos e intentar hacerlos sostenibles económicamente, innovar en narrativas tanto textuales como en el diseño a la hora de contar historias, convertirnos en periodistas marketinianos para saber vender nuestro producto y sacar rentabilidad por ello, dirigir equipos multi-disciplinares y hacer frente a una dura y difícil gestión económica propia de los peores tiempos de la crisis financiera global.

En junio de 2013 nos despedimos oficialmente de nuestros lectores. Ya a comienzos de dicho año estábamos cerrando la empresa debido a que los números no daban para más: la caída de nuestros principales anunciantes desde 2012 unida a los grandes costes que generaba una cabecera en papel en una industria periodística en la que ya lo digital lo abarcaba todo, nos obligaron a cerrar el primer gran proyecto de nuestras vidas.  Por el camino dejamos un precioso cadáver, muchas historias publicadas y, otras, las no publicadas, fueron las que vivimos los fundadores del medio en el día a día desde nuestro cuartel general en Madrid, creando, disfrutando y luchando como jabatos capeando el temporal.

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